20/7/16


“Y así, con la lejanía, con la nostalgia y con la necesidad misma que tenía de mantener con ella una relación epistolar, logré quitarle la razón a mi materialismo mediterráneo y dársela a su espiritualidad anglosajona: entre hombre y mujer era posible la amistad, claro que sí. Logré, en una palabra, transformar en amistad incluso mi propio sentimiento amoroso”
La ventana. Mario Soldati