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16/12/20

Una chica en invierno - Philip Larkin

© Bocins Literaris
Títol: Una chica en invierno
Títol original: A girl in winter
Autor: Philip Larkin
Any: 1947
Traducció: Marcelo Cohen
Editorial Impedimenta

 “una vez se abría la grieta, como si una continua filtración de arena hubiese producido el súbito y leve temblor de un edificio en sus cimientos, acaso sin más consecuencia que la caída de un adorno, la vida dejaba de ser un confuso tambalearse de una iluminación en otra, una serie de claros incomunicados en un bosque tropical, y se transformaba en un paisaje llano, yermo y más bien limitado con algunos hitos inolvidables, algo bastante parecido a un pantano donde, en una distancia de kilómetros, sola una zanja o una valla rota aparecen de vez en cuanto y las aspas de un molino giran el día entero ante el embate de un viento incansable”

Una chica en invierno - Philip Larkin

15/12/20

 “La conversación estaba tan yerta como una franja de tierra al borde del mar, donde la hierba va desapareciendo hasta que solo quedan guijarros, y los guijarros caen de vez en cuando a un agua que los espera estrellándose una y otra vez contra las rocas”

Una chica en invierno - Philip Larkin

14/12/20

 “Y, entretanto, se prolongaba el invierno. No era romántico ni pintoresco. La nieve, que en el campo tenía belleza, en la ciudad ya había envejecido. En pocos días las pisadas la habían convertido en un polvo marrón que las palas habían acumulado junto a las alcantarillas. Allí donde seguía incólume (en los edificios quemados, en los depósitos y los barracones del ferrocarril) volvía el paisaje aún más empañado y desolador”

Una chica en invierno - Philip Larkin

13/12/20

 “Vivir el día a día, como había estado haciendo, clausuraba el pasado, pero también clausuraba el futuro y transformaba la existencia presente en una eterna provisionalidad”

Una chica en invierno - Philip Larkin

12/12/20

 “era fácil imaginársela diez años más tarde, más marchita, más quebradiza, con las venas más visibles en los dorsos de las manos, quizá con gafas sin montura y, no obstante, sentada allí en zapatillas; en otros momentos parecía simplemente una niña demasiado grande. Estaba pasando de la torpeza juvenil a lo grotesco de la edad, y en ningún punto iba a tocar la elegancia de la madurez”

Una chica en invierno - Philip Larkin

11/12/20

 “siempre había supuesto que el amor necesitaba dos personas, que era una suerte de lago donde había que sumergirse al mismo tiempo que el ser amado. Solo ahora estaba descubriendo que se había echado al agua sola, mientras él permanecía impasible”

Una chica en invierno - Philip Larkin

10/12/20

 “Aunque quería volver a su vida, le habría gustado pasar allí unos días más para contemplar la serena procesión de atardeceres, de comidas en la mesa oscura, de cestas con frutas de invernadero que los vecinos dejaban en el umbral de la puerta con una nota, de visiones del río fluyendo hacia el sur. Ahora que era demasiado tarde, sentía que en ningún momento había prestado atención a lo importante”

Una chica en invierno - Philip Larkin

9/12/20

 “supón que por casualidad hubieras dado con alguien que te gustara de verdad. Alguien que pareciera comprender lo que le contaras. ¿Entiendes lo que quiero decir? ¿No habría sido maravilloso poder confiarle todo y al mismo tiempo estar segura de que nunca..., de que siempre seguiría estando lejos?”

Una chica en invierno - Philip Larkin

8/12/20

 “¿Qué le estaba ocurriendo? Sus sentimientos parecían una bandada de pájaros que, en pleno vuelo de un extremo a otro de un campo cultivado, se detuvieran en el aire, temblando, equidistantes, para volver atrás como una bandera agitada por el viento. ¿Había vivido acaso últimamente alguna emoción mayor que la de recibir esa carta?”

Una chica en invierno - Philip Larkin

7/12/20

 “había llegado a Inglaterra por primera vez una mañana serena y calurosa; y no por casualidad, pues el día había sido apenas uno de una serie que se prolongaría al menos una semana. Cada cual parecía más diáfano que el anterior, como si en su lenta acumulación de hondura y placidez fueran avanzando hacia la perfección. El cielo era de un azul profundo, como enriquecido por la carga inagotable de los veranos precedentes”

Una chica en invierno - Philip Larkin