“No nos hacen dóciles, sino
dependientes y adictos. En lugar de quebrantar nuestra voluntad, sirve a nuestras
necesidades. Quiere complacernos. Es permisivo, no represivo. No nos impone el
silencio. Más bien nos incita y anima continuamente a comunicar y compartir
nuestras opiniones, preferencias, necesidades y deseos. Y hasta a contar
nuestras vidas. Al ser tan amistoso, es decir, smart, hace invisible su
intención de dominio. El sujeto sometido ni siquiera es consciente de su
sometimiento. Se imagina que es libre. El capitalismo consumado es el
capitalismo del <<Me gusta>>”
No-cosas
– Byung-Chul
Han